«Luchemos por postpartos gozosos, conscientes y amorosos”.

Mi postparto llegó de golpe, así sin avisar. Tampoco me pidió permiso y fue tan descarado que quiso quedarse conmigo y actuar como mi sombra durante un tiempito. Ay…si es que no eres nada tonto.

¡Me quiso avisar, preparar y orientar en esta nueva etapa! ¡joder! ¡dulce maternidad! 

Si lo hubiera planificado con antelación habría hecho muchas cosas antes de ser madre.

  1. Hubiera aprovechado más el tiempo de ocio y de las fiestas (no es que no lo hiciera pero…ahora lo haría con más consciencia). Ay…mi cervecita. ¡cuanto de menos te eché en mi embarazo y en mi postparto.
  2. Hubiera planeado un gran viaje en modo de despedida (temporal) a mi “yo aventurera”.
  3. Hubiera planificado dónde, cómo y bajo qué condiciones me gustaría vivir el postparto y la maternidad. Porque sí, tanto el embarazo como el parto y el postparto deben ser vividos desde el deseo y las condiciones establecidas por la mujer. Si desea vivir el postparto en la punta del monte, sola y bailando sardanas, ¡dejémosla tranquila!
  4. Hubiera recomendado (por no ser brusca y decir obligado) a mi pareja (hombre) leer y ser consciente de lo que implica el postparto en su vida y en la mía.

Hoy me quiero centrar en este último punto. Esta semana he tenido el gran placer de entrevistar a Krysta de Comadre postparto. Ella es médica, doula y experta en postpartos y hemos querido tratar el tema del postparto y los hombres. Y aquí se abre un gran melón. 

Hay un trabajo previo al postparto que debe realizarse no solo por parte de las mujeres, sino también por parte de los hombres. Y esto es muy necesario en una sociedad en la que no cesan de otorgar derechos a los hombres en cuanto a su paternidad, como por ejemplo, la equiparación de los permisos de maternidad y paternidad o las custodias compartidas por defecto (no voy a entrar en comentar estas medidas, lo haré otro día). Sin embargo, olvidamos que desde pequeños estamos todos sometidos a una socialización de género en el que a las mujeres nos meten el cuidado por las venas y a los hombres apenas se les educa para cuidar. Y cuando llegamos al postparto….¡tachán!¡Surpriiiiise!

¡Se necesita planificar! ¡Pero hagámoslo con ellos! 

Debemos conocer la realidad del postparto, reorganizar las labores de la casa, las gestiones burocráticas, el cuidado el bebé, el cuidado de la madre, hacer un trabajo interno que implique una reflexión en cuanto a la pa/maternidad. Se puede vivir un postparto agradable y emocionante. Así que, no olvidemos de planificar y como dice mi compañera Krysta: “Luchemos por postpartos gozosos, conscientes y amorosos”.

Puedes ver la entrevista con Krysta aquí.